miércoles, 29 de diciembre de 2010

Cuarta Poesía

Untitled
¿Tú, que me conocías mejor que nadie, dónde estás?
¿Dónde están tus palabras, tu amor?
He vuelto a este mundo de tinieblas
donde no puedo romper la quietud
me estoy derrumbando
nada me importa ya.
Yo quería que supieras que amaba tu sonrisa
pero un día desapareciste
me dejaste sola
¿cómo puedes esperar que te perdone?
Quiero regresar a la luz
aquí en la oscuridad ya no me conozco a mí misma
¿cómo pudiste hacerme esto?
¿Por qué no puedes oírme en tu paraíso,
gritando tu nombre?
Vagaba perdida
abriste la puerta
y el hechizo se deshizo
pero tú me has vuelto a encerrar
ya no sé qué hacer.
Sólo duermo para no morir
quiero volver a saber qué se siente estando enamorada...

martes, 28 de diciembre de 2010

Tercera Poesía

 Guerra

Yo he visto campos quemados,
he visto bosques incenciados,
he visto pueblos arrasados,
cosas que nadie ha de ver.
El cielo, allá arriba,
era antaño azul;
está ahora gris
por el humo de los incendios
de Tokio y de París,
Ya no puedo ver la Estrella Polar;
he perdido el Norte para siempre.
Mi mundo se ha puesto del revés
antes de que cuentes diez.
Entre todo este horror,
uniforme, gris, terrible,
te busqué, desesperada,
pero, no te encontré.
¿Dónde estás?
Vago perdida
entre las sombras del mundo que,
antes, guardaba mi vida,
y ahora está completamente roto.
Los hombres destruyeron hoy
lo que les llevó años construir;
¿cómo quieres que viva así?
Y observé
los pedazos de los sueños
de todos los niños del mundo;
y contemplé
a las estrellas apagarse
y caer del cielo de fuego.
Ya no hay más lágrimas;
las derramé por ti
cuando aún me guardaba tu alma.
Entonces te veo;
me acerco a tu cuerpo
pero eres un sueño
y de nuevo me pongo a gritar.
Mas allá, hay gente,
todos indiferentes,
todos heridos muy profundamente.
Vuelo hasta allí
pero nadie me ve
y, de repente,
me siento morir.




Segunda Poesía

Broken
(Rota)

No volveré a casa otra vez.
No ahora, que sé lo que eres.
Me romperás más
y estoy demasiado rota ya.
Pero sigo estando sola;
yo, y todo lo que he soportado
de ti y todos aquellos
que son como tú.
Todo lo que aguanté,
todo lo que defendí,
está enterrado ahora,
con tu alma,
bajo tu sempiterno dolor.
Y como yo son todas aquellas,
pobres estúpidas e ingenuas,
que han caído en tus garras.
Pero un día
voy a olvidar tu nombre
y a borrar el silencio.
En ese dulce día
te ahogarás en mis recuerdos.
Tú, pobre inocente;
ganaré tu juego
y sólo entonces comprenderás
que yo soy tu sacrificio.
Ya no quiero borrar mi vida,
cariño mío,
y ahora ya sabes
lo peligrosa que soy.